17

nuevos articulos

viernes, 9 marzo 2018
Publicado por

Alexi Lubomirski: El fotógrafo favorito de Meghan y Harry

Conversamos con el fotógrafo inglés sobre sus raíces peruanas, la sangre azul que corre por sus venas, lo que inspira su fotografía, la industria de la moda y la experiencia de ser el encargado de tomar las fotos oficiales del compromiso de la pareja del momento.

Por: Vania Dale Alvarado / Fotos: Cortesía Alexi Lubomirski

La historia de Alexi Lubomirski parece salida de un cuento: de padre polaco-francés y madre peruano-inglesa, el príncipe nació en Inglaterra, vivió gran parte de su infancia en Botsuana, y hoy radica en Nueva York. Sí, han leído bien: Alexi es un príncipe, y lo supo recién a los 11 años, cuando llegó a sus manos una carta de su padre dirigida a un extraño destinatario: “His Serene Highness Prince Alexi Lubomirski”. El pequeño Alexi estaba desconcertado. “Yo le pregunté a mi madre: ‘¿Qué es esto?’, y ella me dijo: ‘Ok, creo que tu padre ya quiere que lo sepas’. Y me contó”, relata Alexi. “Como un niño de 11 años viviendo en Botsuana, fue la mejor noticia del mundo. Estaba muy emocionado, hasta que ella me dijo: ‘Para que sepas, no tienes castillos, ni tierras ni dinero’. Así que, muy ingenuamente, le pregunté: ‘Si no tienes todas esas cosas, ¿cómo puedes ser un príncipe?’. A lo que ella contestó algo que se quedó conmigo para siempre: ‘Tienes que ser un príncipe en tu corazón y en tus acciones’”. Estas palabras resonaron en él y generaron que, en 2014, escribiera “Princely Advice for a Happy Life”, un libro dirigido a sus hijos con consejos para convertirse en príncipes de esta época; es decir, lecciones de cómo ser un mejor ser humano.
Al regresar a su natal Inglaterra después de su estancia en Botsuana, Alexi decidió estudiar fotografía en la Universidad de Brighton, y, gracias a su coraje y persistencia, logró ser asistente de Mario Testino durante cuatro años. Y aunque prefirió no comentar respecto a las acusaciones de acoso sexual que pesan sobre Testino, Alexi siempre se ha referido con gratitud a la oportunidad que tuvo de trabajar con el peruano, ya que ese hecho lo ayudó a pavimentar el camino que recorre hoy en día, un camino que se remonta a su niñez en Botsuana, cuando su padrastro le regaló su primera cámara de fotos.

–¿Cómo fue la experiencia de irte a vivir a Botsuana cuando tenías solo cinco años?

–Mirando en retrospectiva, fue un capítulo surreal y de ensueño. Tengo muchos recuerdos vívidos de mi tiempo ahí. Los colores, el olor... ¡Tengo que volver! Recuerdo que no teníamos televisión, así que todo el día estaba jugando fuera de mi casa, haciendo hoyos en los termiteros y hormigueros, construyendo túneles ahí, junto con mis amigos. En esa época, el lugar era muy árido y todo estaba cubierto de polvo. Una cosa interesante de mi infancia es que mi mamá decidió mandarme a un internado en Inglaterra, así que, en los tres meses de vacaciones, iba a París, a visitar a mi padre, y luego volaba a Botsuana. Esos viajes fueron memorables.

–Por lo que me cuentas, no resulta una sorpresa que te hayas convertido en fotógrafo.

–En mi tipo particular de fotografía tienes que usar mucho la imaginación, y eso definitivamente ayudó.

–¿Cómo fue el viaje que realizaste a Perú y que, según has dicho, te hizo interesarte más seriamente en la fotografía? Sabemos que tienes este linaje real por parte de tu padre, pero ¿qué dirías que tienes de tus raíces peruanas?

–Cuando terminé el colegio, mi madre me dijo que creía que era el momento de que descubriera mis raíces familiares. “Tienes que ir a Polonia y a Perú, y pasar mucho tiempo ahí”, me dijo. Así que lo hice. En Lima, me quedé con el hermano de mi abuela un par de semanas y luego me fui a viajar al interior del país solo. Fue muy intenso, porque estás en un país en el que nunca has estado, sintiendo todas estas cosas que nunca antes has sentido, pero que se te hacen familiares.

Testigo de un amor real

–Sé que no puedes revelar ningún tipo de información sobre tu sesión de fotos con el príncipe Harry y Meghan Markle, pero déjame preguntarte lo siguiente: ¿cómo crees que has contribuido tú como fotógrafo a que estas imágenes se vean absolutamente naturales? Porque, al tener la cámara en frente y no ser un momento íntimo de a dos, sino de a tres, el resultado podría verse forzado...

–Todo fotógrafo tiene un acercamiento diferente. El mío fue el de la confianza, quise que se sintieran confiados en que yo quería que ellos lucieran lo mejor que podían lucir. No soy uno de esos fotógrafos que quieren imponer su visión artística sobre sus retratados. Para mí, se trata de estar con ellos y permitirles ser ellos mismos. Y, honestamente, soy un tipo alegre, me gusta estar con gente y tomar una foto de eso (ríe).

¡Lee la entrevista completa en nuestra edición impresa!

Síguenos en redes sociales a través de TwitterFacebook e Instagram // @revistacosas

Leer articulo completo