17

nuevos articulos

viernes, 26 enero 2018
Publicado por

Carolina de Moras: Una mujer desafiante

A pocas semanas de subir al escenario del Festival de Viña del Mar, la animadora se confiesa con “Cosas” y cuenta detalles inéditos de su vida, por ejemplo, que tiene un solo pulmón, algo increíble considerando que es deportista todo terreno. Además, explica qué la llevó a ser rostro de la nueva campaña de la marca deportiva norteamericana Under Armour y cómo se prepara para la Quinta Vergara.

Por: Bernardita Cruz / Fotos: Javiera Eyzaguirre /

Styling: Gabriela Cordero / Pelo y Maquillaje: Carla Gasic / Locación: Agracecimientos a Colección Ca.Sa

Empieza el año y Carolina de Moras se tiene que dividir entre sus múltiples tareas como mamá y animadora de televisión, y los preparativos para la versión número 59 del Festival de Viña del Mar. Cuenta que le gusta estar metida en todo, como por ejemplo en el vestuario que usará cada noche. “Hay que hacerse cargo desde elegir y traer las telas hasta la confección junto a los diseñadores, entonces me recargo bastante de pega. Porque no es como que hagamos un boceto. Cuando hacemos vestidos con mi equipo, son entre 7 y 8 horas de pruebas por diseñador. Y bueno, además tengo el matinal, reuniones de lectura de guiones y desarrollo de contenido del festival, grabaciones de cápsulas que hacemos para los auspiciadores… es súper duro”, confiesa.

Carolina cuenta que este año será especial, ya que es el último que estará en manos de su casa televisiva, Chilevisión. Eso sí, no duda en decir que ya tiene a sus grupos y cantantes favoritos, como Miguel Bosé y Europe, aunque comenta que con otros artistas ha vivido experiencias inolvidables. Por ejemplo, con Laura Pausini. “Cuando vino, yo estaba de cumpleaños, entonces me agarró la mano, me felicitó y me cantó. ‘Tanti auguri’ me decía, y yo pensaba en qué increíble lo humana y amorosa que era esta mujer, aunque al día siguiente no supiera quién cresta era yo”, dice en medio de carcajadas.

Otro de los recuerdos que guarda Carola es la primera noche que pisó el escenario de la Quinta Vergara. “Nunca la voy a olvidar. Era la exposición máxima a la que me iba a someter por la expectación que había, porque yo era la animadora. En el fondo, había todo un cuestionamiento de por qué yo, que no me lo merecía por el bagaje profesional que tenía. Se me cuestionaba harto. Recuerdo que estaba extremadamente nerviosa, me tiritaban hasta las pantorrillas, entre el frío y el nervio, te juro. Bueno, es un escenario en que hasta el día de hoy uno se pone nerviosa la primera noche, porque se te olvida lo cerca que está el público, la presión que hay de que todo salga perfecto... y el Rafa (Rafael Araneda) también estaba nervioso. Me acuerdo cuando teníamos que salir entre medio del cuerpo de baile y me dije: ‘¿Dónde me metí?’”, cuenta en medio de risas.

Dice que para ella fue una especie de cuenta regresiva desde que le ofrecieron unos meses antes la animación del festival, cuando aún la salida de la anterior animadora, Eva Gómez, no era un hecho confirmado. Cuenta que la propuesta la recibió de un ejecutivo del canal, que ella al principio lo dudó, pero que finalmente se dio la oportunidad. “Tomé el desafío. Soy una mujer de desafíos”, asegura.

El matinal de Chilevisión fue otro de los tantos retos que ha tomado en su carrera profesional. Venía de TVN donde pasó duros momentos animando el extinto “Buenos días a todos”, donde fue ampliamente criticada y donde, además, debió sufrir la pérdida de su coanimador, Felipe Camiroaga y parte de su equipo en el fatídico accidente aéreo en Juan Fernández. Además, esos duros momentos se unieron a su proceso de separación del padre de su hija Mila, de 8 años, y a la muerte de su papá.

–¿Te planteaste en algún momento dejar ese desafío?

–Es que si yo hubiera entendido que era algo totalmente personal porque yo era una pésima profesional o porque no tenía las capacidades, te creo. En ese sentido, soy súper objetiva, logro mirarme un poco y puedo darme cuenta de mis capacidades, mis virtudes y también de mis súper mega defectos. Pero como sentía que este era un tema que me estaba llegando más bien de rebote y que era la pieza más débil, nunca me lo tomé en lo personal y, por ende, nunca me cuestioné si era capaz. Entonces me decía: “Ok, acá el desafío es aprender a quedarme callada, a masticar, comer y tragar, por más injusto que fuera, porque mi camino lo iba a tener que hacer no en línea recta sino que bordeando mis límites para poder llegar a mi objetivo.

–¿Te acuerdas aún de esos momentos?

–Ya no. Quizás sí puede que me acuerde de las emociones vividas y de la pena que me embargaba. Pero de recordar todo, no. Lo superé. Lo que pasa es que yo soy gentil conmigo, es un ejercicio que he aprendido a hacer en la vida. A mí no me gusta torturarme.

–¿Y cómo ha sido la experiencia en “La mañana” de Chilevisión?

–Hemos ido de menos a más. Siento que hemos crecido junto al programa. Somos un excelente equipo y estamos contentos con los que estamos desarrollando. El canal también lo está.

–Ahí entra el apoyo del partner…

–Es que cuando uno trabaja en este tipo de programas tienes que tener conexión con tu compañero televisivo, porque hay temas que a uno le son más fáciles que al otro, y por ende tienes que tener el apoyo de tu compañero. Y con Rafa nos apoyamos mucho.

–Hablando de la dupla televisiva que conforman, él también es tu coanimador en Viña. ¿Se dicen algo con Rafael antes de salir a ese escenario?

–Nos deseamos mucha suerte y que vamos a estar bien.

–Se dice que Antonio Vodanovic tenía una cábala…

–Sí, pellizcarle el poto a su coanimadora... (risas).

¡Lee la entrevista completa en nuestra edición impresa!

Síguenos en redes sociales a través de TwitterFacebook e Instagram // @revistacosas

Leer articulo completo