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jueves, 3 mayo 2018
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Chilenos detenidos en Malasia arriesgan morir en la horca

Tras pasar siete meses en la cárcel de Sungai Buloh, Malasia, dos jóvenes chilenos arriesgan morir en la horca por la presunta participación en un homicidio.

Dos estudiantes universitarios, Fernando Candia y Felipe Osiadacz, están involucrados en un confuso incidente que finalizó con una persona muerta, por lo que arriesgan morir en la horca.

Según consigna Radio BioBio, esto se decidirá en el juicio que se iniciará el próximo 29 de mayo. Desde Chile, las familias de ambos jóvenes han pedido ayuda al gobierno chileno para que intervenga en la situación.

Cabe destacar que Malasia es un país con muy estrictas y rígidas sanciones legales para quienes cometan faltas o delitos, y la pena de muerte es legal para una serie de crímenes. De echo, un boliviano ya está condenado a morir en la horca por tráfico y el gobierno de Evo Morales busca una salida.

En una conversación con Canal 13, Rubén Parra, amigo de los chilenos detenidos en Malasia, entregó detalles sobre el confuso incidente. Según explicó, luego de un viaje por Nueva Zelanda, Fernando Candia, Felipe Osiadacz junto a otro chileno, tenían decidido ir a Malasia, pero el tercer amigo tuvo que quedarse debido a un accidente automovilístico. 

De esta forma, ambos partieron a Kuala Lumpur, y en la primera noche en ese lugar ocurrió el hecho. Luego de salir a comer, uno de ellos regresó al hostal y el otro volvió más tarde. Según relató Parra, este último fue perseguido por un sujeto hasta llegar al lobby del hostal.

“Cuando entran al lobby se puso más agresivo y ahí estaban los dos. Se pone más agresivo, entran en un discusión y el tipo rompe un espejo de la recepción del lugar y lo ataca con un pedazo de vidrio”, contó.

“Ante ello, obviamente que ellos se defienden. Lo reducen, lo tiran al piso y uno de ellos se pone sobre su espalda tomándole las manos en la espalda de manera que el tipo se calme y pueda llegar la policía”, agregó.

“Empiezan a gritarle al recepcionista, a gritarle que llame a la policía. El tipo que estaba en la recepción era una persona china, entonces yo no sé si por problemas de idioma se demoró mucho, dicen que 20 minutos. Y después de eso fueron 30 minutos en que llegara la policía”, añadió.

"Una vez que llega la policía ellos recién ahí se dan cuenta que la persona había fallecido. Ellos, como digo, no saben la razón por la que murió, porque ellos solamente lo tenían sujetado contra la pared de manera de tenerlo reducido", detalló.

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