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miércoles, 18 enero 2017
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Darle un sentido a las vacaciones

Patricia Lecaros

Si uno así lo quiere puede convertirse en el momento más adecuado para plantearse un desafío y, a la vez, una oportunidad para lo que viene.

Para todos, el fin del año suele ser una época intensa, de muchos compromisos, de celebraciones y de reuniones sociales, tanto familiares como de trabajo. La Navidad nos conecta directo con el corazón, probablemente con emociones positivas, como la alegría, la satisfacción y la esperanza. También con otras, como la nostalgia o la pena. Una semana después llega el Año nuevo, instancia en donde nos activamos para celebrar y bailar. Es el preámbulo para nuestras vacaciones, el momento que nos pide nuestro cuerpo y mente para descansar. Un tiempo adecuado para procesar las distintas vivencias y aprendizajes del año y prepararse para la etapa que se aproxima.

En ese sentido, las vacaciones son un tiempo clave de aprovechar para desconectarse lo más posible del celular, del computador y de todo aquello que nos lleve mentalmente a la rutina de trabajo.

Pase unos días en otro lugar, en otra ciudad, con otras personas, de modo de romper su propia cotidianeidad. Cuide sus ritmos de sueño, de alimentación y de descanso. Este ejercicio lo hará sentirse mentalmente despejado. Reflexione sobre su año. ¿Qué aprendizajes incorporó a su vida? ¿Qué, de todo lo que hizo, desearía prolongar para el año que viene?

Planifique su futuro. ¿Qué quisiera agregarle o sacarle a su rutina para estar y sentirse mejor? Hay varios caminos para llegar a la felicidad. Uno corto es el que se consigue a través de los placeres inmediatos. Por ejemplo, experimentando emociones positivas aquí y ahora. Regalándose un masaje, tomándose un café rico.

Hay otro que toma más tiempo y es el que se consigue por medio del “significado”. El beneficio que nos traerán a futuro nuestras acciones del presente. El profesor y escritor estadounidense e israelí, Tal Ben-Shahar, autor del libro “Ganar felicidad”, invita a detenerse y a pensar en lo que le da sentido a nuestra vida.

¿Ha pensado en qué proyectos lo motivarían y le permitirían fluir en sus capacidades e intereses? Esa es una buena pregunta que valdría la pena responderse en vacaciones.

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