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Miércoles, 19 Abril 2017
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Emma Watson, la bella tiene algo que decir

Nos reunimos con la estrella de “La Bella y la Bestia” en Los Angeles para hablar de príncipes azules y cuentos de hadas, pero también de Trump, el movimiento feminista y la innegable importancia de la educación.
Por: Yenny Nun

Igual que el personaje que la lanzó a la fama –Hermione Granger en la saga “Harry Potter”–, Emma Watson es independiente, opinante, lectora voraz y un poco curiosa, especialmente si se la compara con otras actrices hollywoodenses de su generación. Nacida en París, hija de dos distinguidos abogados que se divorciaron cuando era una niña, y con seis hermanos y medio hermanos nacidos de una familia del tipo “los míos, los tuyos y los nuestros”, la actriz comenzó a filmar “Harry Potter” a los 9 años sin abandonar ni por un momento su ambición de adquirir una buena educación.

Estudió primero en dos exclusivos colegios privados en Oxford, Inglaterra, y luego en la prestigiosa Brown University, en Estados Unidos. “He estado a cargo de mi propia educación desde que era una niña”, ha explicado en entrevistas. “Siempre me gustó la idea de que podía organizar mis propias materias y explorar temas que no necesariamente estaban en el currículum académico. Hice, por ejemplo, un estudio independiente sobre la sicología y la filosofía del porqué nos enamoramos. ¡Fue increíble!”.

Aunque se las ha arreglado para mantenerse lejos de los titulares sensacionalistas de los tabloides, su estilo personal la ha convertido en una de las actrices favoritas de las revistas de moda y su vida sentimental ha creado ocasional interés. Para ella, sin embargo, estas son solo distracciones. Sus verdaderas pasiones son el trabajo y su labor humanitaria a favor, más que nada, de la educación de niñas y los derechos de la mujer. Por lo mismo, participó activamente en la marcha de las mujeres de Washington al día siguiente del juramento del Presidente Donald Trump, protestando por el tratamiento y las políticas del nuevo mandatario hacia las mujeres y sus intereses. Cuando nos reunimos con ella en Los Angeles poco después del estreno de su última película, la muy exitosa megaproducción de Disney “La Bella y la Bestia”, nos comentó que su rol como embajadora de Naciones Unidas para la mujer era, posiblemente, el mayor honor de su vida.

No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta que Belle, la protagonista de “La Bella y la Bestia”, y Emma tienen muchas similitudes.

–Esta película flirtea con el síndrome de Estocolmo, ¿o no?
–La definición de síndrome de Estocolmo en el diccionario se refiere a personas que comienzan a adquirir las características y adoptan las opiniones de sus captores; cuando cambian de equipo y ya no quieren ser rescatados. Eso no es lo que sucede con Belle. Ella retiene su independencia de pensamiento y discute con la Bestia de todo. Quiere regresar para ver a su padre y trata de escapar continuamente. Estas no son las características de alguien con el síndrome de Estocolmo.

–Belle se enamora de la Bestia. ¿Crees que podrías enamorarte de alguien horrible, aunque tenga corazón de oro?
–Sí, absolutamente. Creo, por supuesto, que hay una reacción inicial, una química que hace que una persona te parezca atractiva o hermosa, pero eso no dura mucho tiempo. Pienso que lo que realmente te mantiene interesada son los valores que puedes compartir, las conversaciones que puedes mantener, y la habilidad de la otra persona para enseñarte cosas sobre ti mismo y sobre el mundo. El cómo la otra persona te hace sentir. Y creo que ese amor puede trascender la apariencia física.

–Muchos preguntan cómo Belle se puede enamorar de una bestia, pero creo que la pregunta más interesante es cómo deshacerte de alguien desagradable como el personaje de Gastón...
–Me encanta la forma en que Belle le explica a Gastón que no está interesada en él. Se las arregla para ser increíblemente educada y cuidadosa, pero, al mismo tiempo, totalmente honesta. Creo que esa es la clave. Es muy fácil, cuando tratas de no herir los sentimientos de alguien, evitar la confrontación. Aquí ella le explica que son tremendamente diferentes y que nunca se casaría con alguien como él, pero lo hace de una forma que no se siente insultante. Francamente, todas las mujeres deberían decidir por sí mismas cómo responder a los avances de un hombre, especialmente si esos avances no son bienvenidos.

–¿Cómo describirías a tu príncipe azul?
–¡Oh, Dios! Creo que una de las cosas que amo de la Bestia en nuestra historia, es que explora lo que nos hace ser humanos porque él es en parte bestia. En la escena final, durante su pelea con Gastón, decide no matarlo, sino al revés, salvarlo, y esa es una de las razones por las que Belle se enamora de él. También creo que su decisión de dejar a Belle en libertad y sacrificar su propio bienestar, muestra lo que es el verdadero amor: preocuparse por el otro tanto o más que por uno mismo. No es algo fácil, pero es una cualidad increíble.

–Tú y tu madre participaron en la marcha de las mujeres en Washington a comienzos de año. ¿Fue tu primera marcha?
–Sí, fue la primera para mí y la primera para mi madre también. Fue muy especial. Me llamó y preguntó cuándo haríamos las reservas del vuelo a Washington. No sabía a qué se refería. Esto fue en los primeros días de la organización, y me conmovió que estuviera dispuesta a volar conmigo desde Inglaterra para ser parte de algo así. La atmósfera en la marcha fue algo que nunca en mi vida había experimentado. Por un lado se sintió que estábamos haciendo algo extraordinariamente serio y, por supuesto, había un importante mensaje que queríamos dar a conocer, pero, por otro lado, todo se sentía muy alegre y positivo, iluminando las cosas en las que creemos. No nos pueden disminuir cuando somos tan fuertes. Fue maravilloso.

–Cuando ves fotos de Melania y Donald Trump, ¿ves una Bella y una Bestia?
–¡Oh! No sé... nunca lo pensé de esa manera.

–¿Entiendes a las mujeres que votaron por Trump?
–Estados Unidos es un país enorme, con una gigantesca diversidad de ideas y puntos de vista. Mi opinión tiene que ver con políticas específicas. Me da mucha tristeza ver a Planned Parenthood perder su financiamiento,por ejemplo. La regla ‘gag’ global (que impide entregar fondos de Estados Unidos a organizaciones internacionales que practiquen o aconsejen abortos) va en contra de los derechos de la mujer y las políticas internacionales. Esas son cosas sobre las que tengo sentimientos muy fuertes. Ya veremos qué sucede...

–Como persona espiritual o religiosa, ¿te molesta cuando alguien usa la religión como excusa para no ver “La Bella y la Bestia”porque tiene un personaje gay?
–Antes que todo, debo decir que no creo que algo así haya sucedido todavía. Pienso que el filme representa la diversidad de cualquier sociedad y eso es importante. Es vital representar a todo el mundo. Lo otro que diría, es que deben ver la película y solo ahí formar una opinión. Creo que mucho de lo que se ha escrito al respecto ha sido escrito por personas que no han visto la película. Véanla y saquen sus propias conclusiones.

–Una mujer en Alabama dijo que no mostraría la película en su cine, porque es cristiana y tiene una nieta que no la aprobaría....
–Le sugeriría que la vea antes de tomar esa decisión.

–¿Qué tanta influencia tuviste en la creación del personaje de Belle?
–Esto fue muy importante para mí, porque sentí que tenía una responsabilidad hacia mí misma cuando era más joven. Sé que ver a Belle animada en la pantalla afectó la forma en que me vi a mí misma cuando niña, y sentí la responsabilidad de defender el ADN de esta mujer progresista, que no es una princesa que sueña con casarse con un príncipe y que busca construir su propio destino. Aporté pequeñas cosas al guión, como que el rol del inventor, que en la película original era su padre, le pertenezca ahora a ella. Sentí que era importante que tuviera una vocación e intereses anteriores a su llegada al castillo y su encuentro con la Bestia. Me encanta que sea activista en su propia comunidad, que haga cosas como enseñarle a otra niña a leer en la calle. A medida que íbamos creando estas historias, me di cuenta de que mi intención era defender el personaje original. No había nada que mejorar en Belle, simplemente quisimos mantenerla pura.

–¿Puedes contarnos algo sobre tu rol como embajadora de Naciones Unidas para la mujer?
–Es uno de los grandes honores de mi vida. Ha sido una oportunidad increíble, y no lo tomo con ligereza. No quiero ser simplemente una figura en ese sentido, un rostro. Quiero que esta labor sea parte de mi vida.

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[Foto:elciudadano.cl]

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