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viernes, 10 noviembre 2017
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Cuidados de la piel cuando el maquillaje es tu amigo

Editora: Bernardita Cruz B.

1. Conocer tu tipo de piel

No todas las mujeres están conscientes de su tipo de piel.  Este es el paso más básico para cuidarla, porque ¿cómo sabremos que cuidados tener, si no sabemos qué tratamos? La piel puede ser grasa, mixta o seca. Si tu piel es grasa, probablemente el brillo en la zona “T” es algo que te atormenta e intentas neutralizar.

Si en algunas zonas ves brillo en tu piel, pero en otras tocas asperezas, entonces probablemente seas una persona de piel mixta.

Y si necesitas estar constantemente aplicándote cremas, entonces es probable que tu piel sea seca.

De todas maneras, si quieres estar segurísima de cuál es tu tipo de piel, acércate a un experto y te lo dirá fácilmente.

2. Encuentra tu maquillaje

La base correcta es de los elementos básicos de tu cosmetiquero, que hace la gran diferencia. Las pieles grasas definitivamente deben alejarse de aquellas bases que tengan óleo. Por su parte, aquellas dermis secas necesitan bases con componentes más hidratantes. Así, hay un universo de opciones que se adaptan a las distintas realidades de la piel. Por eso, la recomendación es que cuando vayas a comprar tu maquillaje, no lo hagas corriendo. Detente y consulta a un experto. 

3. Elegir el desmaquillante ADECUADO

Existen distintos de productos para eliminar esa cuota de maquillaje que te aplicas a diario. Toallitas, cremas, bifásicos y aguas son algunos de los elementos que existen en el mercado para limpiar tu rostro. Por esto es importantísimo que tras reconocer tu tipo de piel, elijas el desmaquillante adecuado para la zona que quieres cuidar. Si tu piel es grasa, intenta usar uno libre de oleo. Si tu objetivo es proteger tus pestañas, es mejor que uses uno dedicado a esa zona. Si eres de piel sensible, fíjate que las toallitas o el agua digan que es para tu tipo de piel. Ya verás que una elección consciente realmente hará la diferencia.

4. No olvides un buen tónico

Es el segundo paso de los cuidados faciales, justo antes del proceso de hidratación. Al igual que todo tratamiento e incluso maquillaje, existen para cada tipo de piel. Este producto te ayudará a cerrar los poros y refrescar. De esta forma, los hidratantes penetrarán de mejor manera. No olvides que antes de aplicar cualquier cosa, debes esperar a que el tónico se seque por completo.

5. Lavar la cara con agua tibia

Hay quienes suelen lavar su rostro con agua tibia. Esta es una excelente opción que se hace al finalizar todo el proceso de limpieza. Esto ayuda a neutralizar la grasitud y a sacar cualquier resto de suciedad o maquillaje que pueda tapar los poros, generando incómodas impurezas. También sirve remojar pétalos de algodón en la misma agua y pasarlos suavemente por las zonas que limpiaste.

6. Hidratación

No solo la correcta limpieza hará que tu piel luzca sana. Es indispensable realizar una buena hidratación. Para escoger el producto indicado debes asesorarte por un experto, quien te dirá qué usar para tu tipo de piel y tus necesidades. El proceso de hidratación se debe realizar dos veces al día, al igual que el de limpieza. No olvides que también existen serums que aplicados antes harán que tus cremas y lociones penetren de mejor forma.

7. Dos veces al mes tus labios merecen cuidados

Los labios a veces no son el foco de atención, pero en realidad lo necesitan. Por eso este consejo será muy útil si quieres que ese labial que te gusta quede perfecto.

Una vez desmaquillada tu cara por completo, por lo menos dos veces al mes preocúpate de exfoliar tus labios. Puede sonar curioso, pero esta zona también acumula células muertas, igual que el resto del cuerpo. En el mercado existen diferentes exfoliantes para labios

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