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miércoles, 18 julio 2018
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La complejidad de las cirugías mamarias

Para los cirujanos plásticos y reconstructivos del staff de esta clínica especializada, la cirugía de mamas –muy solicitada por razones de salud y estéticas– es de una especial complejidad, y requiere de una formación formal y continua. Su directora médica, la Dra. Andrea Hasbún, destaca que esta es la línea seguida por el equipo, en una sinergia de experiencias puestas al servicio de sus pacientes.

Por: Ana María López P. / Fotografía: Matías Bonizzoni

La nueva Clínica Lo Fontecilla –cuenta su directora médica, la Dra. Andrea Hasbún– es un proyecto con una clara filosofía de trabajo profesional, que privilegia la formación como especialistas y la calidad técnica y humana del equipo. Un factor primordial que les permite contar con protocolos de alto nivel en todos sus procesos de pre y post cirugías.

Un equipo, añade, que completan los cirujanos plásticos Javier Villalón, Ángela Bautista, Pamela Wisnia y Aldo López. ¿La idea? Potenciar el accionar de un grupo con amplia experiencia, tanto en lo estético como reconstructivo.

Y en esta realidad médica, la Dra. Hasbún desea destacar una de las intervenciones más solicitadas por la mujer desde siempre, y que hoy presenta un interesante desarrollo: la cirugía mamaria.

–¿Y por qué una mujer decide someterse a una cirugía mamaria?

–Las razones son variadas. Siempre ha sido una de las cirugías más frecuentes. Las mamas son un sello característico del ser femenino y además a lo largo del ciclo vital de la mujer pueden presentar una serie de alteraciones. Desde el desarrollo puberal en la adolescencia, cambios posteriores al embarazo y lactancia. La detección precoz de la patología oncológica que requerirá cirugía reparadora de reconstrucción total o parcial de la mama, etcétera. Los problemas que vemos tienen que ver con todos estos aspectos.

“Hay asimetrías no menores, hipertrofia que lleva a una reducción, por estética y salud. O se necesita un aumento con implantes. O al revés, un volumen excesivo en implantes que se quiere disminuir. Muchas veces se pide corrección de malos resultados post cirugía estética y hay un capítulo importante como es la reconstrucción, producto de una operación de cáncer de mamas”.

–¿La reducción mamaria tiene que ver más con salud?

–En general, sí. Cuando las mamas son muy grandes se limita la actividad física y deportiva, hay vicios posturales y secundarios a eso, dolor dorsal. Si es una cirugía funcional, tiene cobertura de los sistemas de salud.

En Dr. Villalón añade que en nuestro país “un 10 por ciento de las mujeres adultas tiene una hipertrofia de mama significativa, lo que no es una cifra menor. Igualmente hacemos ginecomastia, la cirugía plástica más frecuente en los hombres”.

–¿A qué edades se consulta?

–El rango es amplio, porque en las edades más juveniles está la patología del desarrollo de la mama (síndrome de Poland y mama tuberosa), y en la adolescencia (16 años en adelante) vienen las niñas con hipertrofia mamaria severa que necesitan una reducción en el contexto de una cirugía que es reconstructiva.

“Entre los 20 y 30 años, se opta por un aumento con implantes, antes de tener hijos, por estética básicamente”, señala el Dr. Villalón.

Después de los 30 años hay una mezcla de factores. Se trata de corregir los efectos del embarazo e incluso reducción que no se hizo antes. De los 35 en adelante se da un porcentaje importante de jóvenes con cáncer de mamas y probable reconstrucción mamaria.

–¿La reconstrucción mamaria se hace de inmediato o puede esperar?

–Puede ser inmediata o diferida. Lo que deben saber las pacientes es que la gran mayoría de las veces se puede reconstruir. El escenario ideal es hacerlo de inmediato, porque técnicamente resulta más sencillo y la paciente se siente mejor en lo físico y psicológico. Pero hay todavía muchas mujeres que no saben que esta cirugía, que es reconstructiva y no estética, tiene cobertura en el sistema público y privado y es relevante que accedan a ella.

En este punto, el Dr. Aldo López afirma que “se están creando nuevos métodos o mejorando los que ya existen, para ampliar el marco de esta reconstrucción”.

–En otra línea, ¿qué sucede actualmente en el tema implantes?

“El éxito de una cirugía de implantes tiene mucho que ver con la correcta relación entre la paciente candidata a esta intervención, el implante a usar y la técnica que se utilice. Existen distintas formas y volúmenes de implantes y el resultado natural que hoy se prefiere, tiene que ver con estos tres factores alineados”, afirma la Dra. Hasbún.

“La tendencia es buscar perfiles y volúmenes más naturales, distinto a lo que se prefería hace una década por ejemplo, cuando se pedían volúmenes mucho más grandes, los mismos que ahora se quieren cambiar por más pequeños”, dice al Dr. Villalón.

–¿Hacer estos cambios a volúmenes menores es complejo?

–Es más complejo que aumentarlos. Porque hay que resecar tejido, y es probable que queden más cicatrices para obtener una mama de bonita forma.

“A largo plazo las cicatrices mamarias quedan atenuadas en una línea blanca. Y siempre una paciente tolera más una cicatriz que una deformidad de volumen”, afirma la Dra Hasbún.

Para el Dr. Aldo López, “la idea es enfrentar cada caso utilizando una combinación de técnicas. En asimetrías, por ejemplo, a un lado se puede reducir; en el otro, aumentar y usar grasa de la persona. En las reconstrucciones es muy habitual la mezcla de técnicas y el uso de grasa del paciente. En implantes, existen distintas técnicas de colocación: por la aréola, por el surco, la axila, detrás o delante del músculo; cada cual tiene sus ventajas y el cirujano evalúa la más conveniente para cada mujer”.

Con relación a cuánto duran los implantes, la Dra. Hasbún hace una importante reflexión, y que se conecta con una etapa crucial post cirugía mamaria: el control periódico de la paciente.

“Los implantes no tienen en sí un límite de duración de 10 o 15 años como dicen algunos. No cambiamos un implante porque envejeció. Probablemente sea por contracturas, rupturas o por complicaciones derivadas de la misma cirugía. Entonces el control post cirugía es obligatorio, cada uno o dos años, según el caso”.

Y tanto en esta situación como en todo el proceso de una cirugía, tiene gran relevancia la elección adecuada e informada de un cirujano certificado .

A juicio del Dr. Villalón, “la cirugía mamaria es compleja de realizar, requiere una diversidad de técnicas que se deben manejar y de un perfeccionamiento y entrenamiento constante del cirujano plástico. Sumado al aspecto ético que implica, entre otros deberes, el resguardo total del paciente”.
“En la página web de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica hay un link con el listado de los cirujanos plásticos acreditados, lo mismo que en la web de la Superintendencia de Salud”, acota el Dr. López.

Coincidentemente, reitera el equipo, ellos siguen este camino, con un compromiso básico:
“Estar siempre perfeccionándonos para ofrecer una cirugía del más alto estándar, segura y confiable para todos nuestros pacientes”.

Lo Fontecilla 101 Of. 804 Las Condes. [email protected]
Fonos: 56-2 29515360 / 56-222022098 / wsp 56-9 57690261

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