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viernes, 11 mayo 2018
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Las clases de protocolo de Meghan Markle

Ser una princesa no es una tarea fácil, y así lo ha comprobado Meghan Markle, quien ha tenido que asistir a unas intensas clases de protocolo para prepararse.

Ser parte de la familia real británica tiene sus reglas, y Meghan Markle ha tenido que renunciar a varias cosas antes de llegar al altar con el príncipe Harry.

Según informa el sitio Vanitatis, un ex mayordomo del príncipe Harry, Grant Harrols, explicó que los cambios a los que se deben enfrentar quienes se incorporan a la realeza. "Hay mucha presión para que logre saber estar correctamente porque lo último que querrá es hacer algo mal o cometer un error y terminar en la portada de los periódicos, algo vergonzoso para ella y para la familia real".

¿Cuáles son las nuevas normas que deberá incorporar Meghan Markle en su rutina?

Reverencias: Deberá inclinarse (una pierna detrás de otra y doblar un poco, solo un poco, las rodillas) ante todos los miembros de la familia real, incluida su cuñada, la princesa Catalina.

La última: Siempre deberá caminar detrás de la reina, un gesto que debe realizar además de forma casi imperceptible.

Apolítica: Se casará con el quinto en la línea de sucesión británica, lo que le impide también hablar de política. Este puede que sea el punto que más le cuesta asumir, puesto que su activismo la ha llevado a ser embajadora de la ONU y de la ONG World Vision. Además, desde esa actitud política en el pasado atacó el Brexit y a Trump.

Cabeza alta: No es solo la política. La barbilla también es importante. Sí, sí, la barbilla. Meghan Markle deberá aprender a subir y bajar escaleras (sobre todo a bajarlas) sin mover la cabeza, es decir, con la barbilla paralela al suelo.

Comer en armonía: Parar de comer en cuanto pare la reina Isabel II. Consciente de que puede importunar, la reina suele dejar siempre un poco de comida en su plato para dar tiempo al resto de comensales a terminar los suyos.

Prohibido el marisco: Los miembros de la familia real tampoco pueden comer marisco en público. No es por cuestión estética, sino porque podrían envenenarlos.

[Fuente: Vanitatis / Foto: Sky News]

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