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viernes, 24 agosto 2018
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María José Cumplido, autora de “Chilenas rebeldes”: “Los derechos conseguidos por las mujeres no se han dado gratis"

Las biografías de 75 chilenas notables –con sus luces y sombras– es el primer proyecto literario infantil de la historiadora María José Cumplido que debutó hace un año con su libro: “Chilenas”. Ahora, en “Chilenas rebeldes”  su foco está puesto en los muchos caminos que han debido recorrer las mujeres para alcanzar la igualdad de derechos y terminar con la violencia.

 Por: Francisca Olivares / Fotos: Matías Bonizzoni / Agradecimientos: Biblioteca Nacional

Recorrer la historia de Chile, a través de las vidas de notables mujeres nacidas en esta tierra, es algo que siempre ha estado en el trabajo de historiadora María José Cumplido (30). Un interés que comenzó desde que era estudiante de la Universidad Católica, que siguió con su tesis sobre el Club de Señoras de Santiago, uno de los primeros círculos de mujeres en el espacio público, y que continuó con “Chilenas” (2017), su primer libro y en el que presentó las biografías de diez grandes personajes femeninos de nuestro país. Tal fue el impacto que, apenas publicado, se embarcó en un segundo proyecto relacionado con el mismo tema; aunó 75 biografías de heroínas nacionales y lo llamó “Chilenas rebeldes”. Sin embargo, la particularidad de este libro, publicado bajo el sello Montena, de Penguin Random House Grupo Editorial, no solo está dada por el nuevo número de protagonistas, sino porque tenía que estar dirigido al público infantil. Todo un desafío ya que, además de requerir una escritura que apelara a los lectores cercanos a los 12 años, también tenía que ser muy visual. Para lograrlo, junto a María José participaron tres talentosas ilustradoras, Carolina Angulo, María José Arce y Crossa Grossa. Cada una se encargó de 25 mujeres que recrearon con sus propios estilos. “Lo interesante es que el libro es como una aventura, porque vas página por página y no sabes con qué te vas a encontrar .  Eso es entretenido pensando en este público infantil, para que ellos mismos exploren. No es necesario leerlo cronológicamente, puedes ir saltando en las biografías”, comenta la autora que trabaja como editora de contenidos culturales para el sitio web Memoria Chilena, de la Biblioteca Nacional.

Aunque en una primera instancia pareciera que “Chilenas rebeldes” sigue la inspiración de otros libros que están muy en boga por estos días, contando historias de mujeres que han sobresalido en el mundo, a través de sus páginas se puede apreciar cómo es –y ha sido– vivir en Chile siendo una de ellas. El abanico es amplio y hay políticas, escritoras, deportistas, artistas y referentes de los tiempos femeninos de hoy como Daniela Vega y Mónica Rincón. Además, es interesante que no solo se muestre lo luminoso de muchas de ellas, sino que varias también aparecen en su fragilidad o en sus lados más controvertidos.  “Esto”, aclara,  “no es solo de la mujer ‘santa’. Está Rosa Markmann que fue la ‘primera’ Primera Dama en tener una oficina y después apoyó a la dictadura de Pinochet o la escritora María Luisa Bombal que era alcohólica, o la también escritora María Carolina Geel, quien tras dispararle a su amante en el Hotel Crillón se va presa. Entonces, este libro es para dar cuenta cómo ha sido la historia de estas mujeres, que está llena de luces y sombras”.

La disposición de “Chilenas rebeldes” es cronológica. La primera es Janequeo, una guerrera mapuche del siglo XVI, y termina con la futbolista Christiane Endler, que nació en 1991. Entre otras de las seleccionadas están, por orden de nacimiento: Paula Jaraquemada, Juana Ross Edwards, Eloísa Díaz, Elvira Santa Cruz, Gabriela Mistral, Elena Caffarena, Matilde Pérez, Violeta Parra, Raquel Correa, Carmen Hertz, Michelle Bachelet, Paulina García, Karen Atala, Kristel Köbrich y Camila Vallejo.

“La historia se hace todos los días”

“En la historia de Chile”, destaca María José, “los héroes o los iconos siempre han sido dos tipos de hombres, los políticos y los militares, que son los que están todo el rato en la Alameda. Entonces, es importante que desde chico se conozca qué ha pasado con las mujeres. En la Independencia, en la Guerra del Pacífico… Cuál era la diferencia de una mujer aristocrática del siglo XIX con una obrera del siglo XX. Eso ayuda a generar una historia de Chile que incluya a todas las personas que lo habitan. Están los temas de raza, de diversidad sexual. Que no sea solo un tipo de icono, o un tipo de narración la que sea conocida en pos de otra. Eso es lo que hace importante complejizar la historia y volverla a algo integral. De esa manera vamos a conocer muchas visiones, pero siempre en la medida que integremos a todos los sujetos y sujetas de la sociedad”.

–Como se aprecia en el libro, cada mujer ha vivido sus propias batallas en sus tiempos. Ahora, en este siglo XXI, en el que algunos han empezado a hablar de sujetos y sujetas, ¿cómo crees que está encaminado el proceso de igualar los derechos de las mujeres respecto a los de los hombres?

–En el sentido que surge esta nueva ola feminista hay algo positivo, que particularmente está enfocado a terminar con la violencia a las mujeres, pero en todos sus aspectos, porque está la violencia física, la violencia en la calle, la del pololeo, la violencia cotidiana o esa violencia que es que te paguen 30 por ciento menos por ser mujer, lo que es transversal. Entonces, hay un cambio cultural del cual tenemos que hacernos cargo. Necesitamos generar una sociedad más justa e igualitaria con las mujeres. Y yo me siento responsable de hacerlo desde la historia.

–¿Cuál sería para ti el hilo conductor que hay en las chilenas a lo largo de nuestra historia?

–Las historias están cruzadas por el hecho de que a las mujeres les cuesta todo tres, cuatro o cinco veces más que a un hombre heterosexual promedio. Y eso se ve desde inicios de la historia de Chile donde, por ejemplo, Javiera Carrera fue menos vista que sus hermanos. Siempre las mujeres han sido menos visibles y menos escuchadas. Es una visión estructural hacia las mujeres que ha pasado por los siglos.

–¿Por qué casi la mitad del libro trata sobre mujeres que están vivas?

–Las mujeres, o rebeldes, que vivieron en el pasado, son parte de la historia, pero hay una intención: que la gente sepa que la historia se hace todos los días. La historia está apelando al presente. Desde aquí construimos la historia. En ese sentido, el libro no solo busca dar un prisma de lo que ha sido la historia de ciertas mujeres, sino que también llama a poner atención sobre lo que está pasando hoy. Si a alguien le gusta la música, que mire lo que hace Javiera Mena o Anita Tijoux. Hay que mirar lo que están produciendo las mujeres; desde dónde están hablando y para qué están hablando. Se trata de estar más lúcidos sobre las cosas que pasan.

–En el libro hay personajes como Mónica Rincón, en torno a los que se ha dado una conexión bien especial. ¿Cómo fue determinar a las otras referentes de la actualidad?

–Aunque usé los mismos parámetros que para elegir a las mujeres antiguas, también quise generar diversidad y plantearlo desde una novedad. Natalia Valdebenito, por ejemplo, hace un juego súper interesante desde el humor. Logra poner temas actuales y recoger prácticas históricas. Están las deportistas, que no es menor porque en el deporte se ve la discriminación transversal. La selección femenina de fútbol es la que va al mundial y no tiene un peso. También está Daniela Vega,  la primera actriz trans que protagoniza una película que gana el Oscar. Entonces, están las distintas formas de ser mujer.

–Entre las heroínas están la astrofísica María Teresa Ruiz o la primera ingeniera titulada del país, Justicia Espada. Sin embargo, la mayoría de las “Chilenas rebeldes” no responde mucho al mundo de la ciencia.

–Eso es por  una discriminación estructural que existe. Hay estudios que dicen que en los colegios potencian más el área de la ciencia en los niños que en las niñas. Eso ha hecho que a las mujeres les cueste más ingresar a esas carreras. Hay una discriminación constante. Es más visible que las mujeres estén en el mundo de las letras, la poseía y la literatura. Ahora también están en la política. Porque los derechos conseguidos por las mujeres no se han dado gratis. Ha sido una lucha.

–¿Qué otras temáticas te gustaría seguir abordando? Ya has tomado un rumbo claro al contar la vida de las chilenas.

–Seguir explorando esto que va desde la historia a la divulgación. Quiero que aprender historia sea algo agradable y accesible y no quede encerrado en la universidad o en una élite.  Me ha tocado escribir de mujeres, pero también puede ser de procesos, como fue el del voto femenino o de cómo ha sido la historia del feminismo en Chile. Creo que siempre voy a estar ligada a las mujeres.

–¿Cómo ves que ha sido este 2018 para las mujeres en nuestro país?

–La transversalidad del movimiento feminista ha sido súper interesante. Hay una gran cantidad de mujeres que ha investigado y compartido la causa, que es básicamente la búsqueda de la igualdad y erradicar la violencia, en las universidades, en el trabajo... Ahora creo que es muy importante que el feminismo sea un tema que aborden los políticos y se hagan cargo. Yo estoy muy contenta de estar viviendo esto. Es un proceso que debiera llevarnos a conseguir una mejor vida para las mujeres. //@revistacosas

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